
Historias cortas. Autoconclusivas. Cuando me senté a escribir esta historieta, se me cruzaron un montón de cosas por la cabeza, pero sobre todo esos grandes maestros de la historieta que tienen un oficio gigantesco sobre sus hombros. Desde Robin Wood, Armando Fernadez, Ricardo Ferrari, hasta Carlos Trillo, Ricardo Barreiro y Guillermo Saccomano; autores que, con un sinnúmeros de buenos dibujantes, han sabido contar con calidad, precisión y contundencia, cómics que van desde la aventura, el policial negro y el ciberpunk entre otros tantos. Siempre llegando al resultado final-que no es otro que contar algo - y jugando dentro de los parámetros (formato, género, estilo) que exigen las editoriales. Me siento pequeñito ante tanto autor grosso nombrado acá arriba, y que todavía, casi todos, siguen produciendo. Es así.
Una idea surge de cualquier forma y momento; tomando mate, leyendo o cortándote las uñas. Pero la historia empieza en la mesa de trabajo y es un camino que se transita solo hasta terminar el guión. Luego viene la compañía del dibujante, el peloteo, las ida y vueltas las charlas (por chat si las distancias son largas), las sugerencias. En definida, un trabajo en equipo que me apasiona.
La imagen que se aprecia, es la primera página (de ocho) de una historia enmarcada en la acción-terror y con tintes de ciencia ficción. Los dibujos son de mi hermano.
Vamos a ver qué pasa.