sábado, 4 de septiembre de 2010

Día H


Hoy es el día de la Historieta.
Un 4 de septiembre, pero de 1957, aparecía la revista Hora Cero. Una publicación que reunía las historias “Enie Pike” (dibujada por el italiano Pratt); “Randal the killer” (Arturo del Castillo); y la súper conocida “El Eternauta” bajo el comando del gran Francisco Solano López. Todas obras escritas por Héctor Germán Oesterheld. A partir de aquel entonces la historieta no volvió a ser la misma.
Hoy, y a lo largo de este mes, brindemos por:
Los autores, los editores, los periodistas, los gestores, los conocedores, los divulgadores que, ante todo, fueron lectores y fanáticos, algunos como esos que hoy andan en algún kiosco, comiquería o convención perdiéndose en un gigantesco mundo de ilusión y fantasía que para fabricarlo sólo se necesita de corazón, lápiz, papel y tinta china.
A mi entender estas personas son la historieta.
Saludos a todos los que lean esto y durante septiembre se sientan HISTORIETA.

martes, 24 de agosto de 2010

Andresito, y sus treinta mil leguas de imaginación


Tenía ganas de actualizar hace un tiempo. Pero no se me ocurría nada interesente. Hasta que de golpe y porrazo apareció Andresito y me dijo: “Deje, señor guionista de historietas, deje que yo le salvo las papas”.
Y así ha sido. Acá arriba hay una pequeña secuencia de otra entrega de este personaje que tiene una imaginación tan pero tan larga, que se cansa un montón cada vez que se le cruza una historia por la cabeza.
Sale en su casa habitual EL ANDRESITO, dibuja Sebastián y el título es el mismo que el de este post.

sábado, 24 de julio de 2010

Días de escuela. Hoy: La niña rana


Tantos días de lluvia ya la tenían harta.
Se cansó de tal manera que un día revoleó el paraguas al medio de la calle.
La lluvia no se cansó más y continuó cayendo. Se acordó de su mamá; de cuánto la había retado por llegar empapada a la casa y además haber ‘perdido’ el paraguas. Así que no eran tiempo de faltar a la escuela por más charco de un kilómetro que interrumpiera el paso.
Por un momento no se sintió ridícula con el piloto que, enojada, su madre había sacado de una caja archivada en el galponcito.
Por un momento se sintió la NIÑA RANA, ¿el barro? ¿Los charquitos? Ya no eran problemas.

lunes, 28 de junio de 2010

La columna de los Golbos (Norte y Sur)


"Soledad le dijo que no viajara. Que ya fue: nunca iba a encontrar vida en Golbo Norte. Que era demasiado arriesgado transitar por el gran desierto vertebral que une a ambos Golbos, el Norte con el Sur.
Pero él seguía obstinado con una idea fija que arrastraba hace más de 15 años.
Cuando el receptáculo intrafrecuencial le dictó señales magnéticas e impulsos electrónicos del tipo '10101010101' provenientes del norte, se juró a sí mismo que algún día, optimizado de pies a cabeza, cruzaría la maldita columna desértica.
El tiempo avivó las llamas de su corazón y muchos lo trataron de loco. “¡¿Cruzar la columna vertebral?! ¡Ja! Vos estás loco, hermano. El viejo Grinxus lo intentó quince veces y según sus cálculos, sólo avanzó dos tercios del tramo”.
Golbo Sur lo tenía cansado, todo el mundo le hablaba de la hazaña de Grinxus como si fuera digna de merecer el premio por una victoria. Nunca nadie había llegado al otro extremo, así que era imposible saber si había vida o no. Todo el mundo se basaba en los textos de viejos periódicos que, un tiempo antes de la catástrofe mundial, anunciaban la integra desaparición de Golbo Norte. Nada más…
Había que zarpar. El sólo hecho de respirar, de sentir, de tener la capacidad de parpadear; de vivir, lo llevaban, en cualquier deambular nocturno o a plena luz solar, hacia el portal de la columna.
-Tengo que marcharme de acá -se repetía constantemente-. Tengo que zarpar o me voy a volver loco.
-Yo te acompaño, cabezón- dijo muy decidido su hermano-; pero eso sí, a los mates los cebás vos. Ya sabés que soy malísimo y hay que ahorrar yerba. Nos espera un laaargo viaje."

miércoles, 2 de junio de 2010

Andresito, y sus piratas del arroyo Deseado


Esto que ven acá arriba es la primera viñeta de una plancha que consta de 12.
Trabajar para un diario ha sido todo un desafío para mí, ya que contar una pequeña historia en una sola página, no es tarea fácil: hay que conocer los mecanismos del formato, no hay que perderse en las situaciones y, sobre todo, NO sobreabundar la historieta con información innecesaria cuando el final se acerca. He quedado bastante conforme con el resultado.
Admiro mucho a esos historietistas que son capaces de rematar -con el filo de una navaja o la ternura de un bebé durmiendo plácidamente en su cuna- en uno o dos cuadros nada más.
Ojalá yo pudiera… Será cuestión de practicar nomás.
El título de la historia es el mismo que el de este post.
El diario en el que sale es EL ANDRESITO, ubicado en la ciudad homónima, provincia de Misiones.
Dibuja Sebastián.

martes, 18 de mayo de 2010

Dibujante no hay dibujo, se hace dibujo al dibujar...

Una de las cosas que me gustan de la historieta y precisamente el dibujo es, sobre muchas otras, ver a un dibujante trabajar. He tenido la oportunidad de observar a algunos hacer magia con tan sólo un lápiz y un pincel. De más está decir que convivo al menos 15 horas con uno. Este lugar no estaría tan adornado de no ser por él, ya que los proyectos con otros artistas tienden a ser más extensos que la inmediatez que logro con Sebastián. Pero, bueno, ya irán llegando.
Alguna que otra vez he querido agarrar una hoja en blanco y sentarme a tirar unas líneas, pero nada.
He llegado a la conclusión – y creo que muchos han llegado a lo mismo- de que los dibujantes de cómics son unas personas muy especiales, ya que tienen la capacidad de estar encimados a la hoja el tiempo que crean necesario (y no estoy hablando de una o dos horas, sino más de cinco!) para cumplir en el plazo y/o quedar medianamete satisfechos.
Debido a que el cómic es un arte en donde predomina el dibujo, el dibujante tiene el privilegio de hacer real las escenas que, de mi cabeza a la lapicera, son sólo palabras. Es decir que pasa del dicho al hecho con tan sólo agarrar una hoja y un lápiz; que no es tarea fácil porque de ahí a desarrollar un argumento con su correspondiente marco, hay una distancia abismal.
Pero la cosa está: un dibujante que trabaja en conjunto tiene el control de un 60% de la historieta, pero también un 60% de responsabilidades, y es mucho más probable de que sea a éste a quien se le hagan más evidente los errores.
En pocas palabras: Ellos son los que mantienen la industria que, a fuerza de mucho tablero, se desviven porque nuestro querido noveno arte siga teniendo vigencia y se mantenga a la altura de otras formas artísticas y, porque no, del entretenimiento.
¡POR QUÉ CARAJOS NO SÉ DIBUJAR! Sí, dibujante frustrado soy. Creo que desde que estaba en el preescolar.
Al menos tengo la irrevocable ventaja de que no se me enfría el agua del mate :P. Algo es algo.
A continuación, el resultado de una charla nocturna – con fecha de varios meses atrás- que tiene que ver con el Caballero Nocturno.
El que distingue al tipo que está detrás del maquillaje, se lleva un premio…








martes, 13 de abril de 2010

Dream Fiction III


"Es una fiesta de disfraces.
Estás a dos o tres invitados de distancia.
La música hace mover los cuerpos. Y el corazón, mi corazón, corre de un lado para el otro; de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo.
Tu traje es el más bonito de la noche, el más elaborado; el que tiene más dedicación, tanta, que puede llegar a decirme: '¿Viste? Soy el más correcto'.
Bailás y tomás otra copa, y otra; y otra cada vez más llena. No lo puedo creer. Verte así, como en un seño.
No tengo miedo. Esta vez no. Voy a tocarte, y ni siquiera te vas a dar cuenta porque estoy disfrazado de nadie."