
"Es una fiesta de disfraces.
Estás a dos o tres invitados de distancia.
La música hace mover los cuerpos. Y el corazón, mi corazón, corre de un lado para el otro; de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo.
Tu traje es el más bonito de la noche, el más elaborado; el que tiene más dedicación, tanta, que puede llegar a decirme: '¿Viste? Soy el más correcto'.
Bailás y tomás otra copa, y otra; y otra cada vez más llena. No lo puedo creer. Verte así, como en un seño.
No tengo miedo. Esta vez no. Voy a tocarte, y ni siquiera te vas a dar cuenta porque estoy disfrazado de nadie."
