domingo, 31 de enero de 2010

Corre por tu vida!


Historias cortas. Autoconclusivas. Cuando me senté a escribir esta historieta, se me cruzaron un montón de cosas por la cabeza, pero sobre todo esos grandes maestros de la historieta que tienen un oficio gigantesco sobre sus hombros. Desde Robin Wood, Armando Fernadez, Ricardo Ferrari, hasta Carlos Trillo, Ricardo Barreiro y Guillermo Saccomano; autores que, con un sinnúmeros de buenos dibujantes, han sabido contar con calidad, precisión y contundencia, cómics que van desde la aventura, el policial negro y el ciberpunk entre otros tantos. Siempre llegando al resultado final-que no es otro que contar algo - y jugando dentro de los parámetros (formato, género, estilo) que exigen las editoriales. Me siento pequeñito ante tanto autor grosso nombrado acá arriba, y que todavía, casi todos, siguen produciendo. Es así.
Una idea surge de cualquier forma y momento; tomando mate, leyendo o cortándote las uñas. Pero la historia empieza en la mesa de trabajo y es un camino que se transita solo hasta terminar el guión. Luego viene la compañía del dibujante, el peloteo, las ida y vueltas las charlas (por chat si las distancias son largas), las sugerencias. En definida, un trabajo en equipo que me apasiona.
La imagen que se aprecia, es la primera página (de ocho) de una historia enmarcada en la acción-terror y con tintes de ciencia ficción. Los dibujos son de mi hermano.
Vamos a ver qué pasa.

martes, 19 de enero de 2010

Primera quincena a pura música: El Epicentro (Zonazero)



ZonaZero es un grupo que nació hace 4 años más o menos. Y a fuerza de persistencia y, sobre todo, talento y mucho trabajo, han sabido hacerse un lugar en el género que profesan, rap y hip hop. Sus integrantes son Mc Smiley (amigo nuestro), Mc Rimaestro y el Dj Santos.

Tengo en mis manos el primer disco de esta agrupación: El Epicentro. Un puñado de canciones que dentro de muy poco tiempo van a dar de qué hablar. Es un hecho.
Esta ópera prima, antes que nada, se podría definir como la lucha del artista frente al mundo que lo rodea. Nada menos que la persona delante de la sociedad que construye junto a sus contemporáneos.
Así empezamos con Intro al epicentro, el track1, una pista de disco que se repite y nos grafica que la cosa suena a rayada y nos advierte el siguiente track que es un fragmento de la película argentina Hombre mirando al Sudeste (Eliseo Subiela – 1986). Diálogo entre dos personajes, el Dr. Julio Denis y Rantés –una persona muy particular que quiere convencer a todos de que es un extraterrestre y por tal, lo dan por loco- que funciona como un perfecto epígrafe:
D: Está llena de recortes.
R: Es información.
D: Información sobre qué.
R: Sobre la más mortal arma terrestre.
R: Nosotros sabemos que hacer frente a las otras armas que tienen ustedes.
D: Qué.
R: Pero ésta todavía nos preocupa; nos desconcierta.
D: ¿Qué arma, Rantés?
R: La estupidez... la estupidez humana.
El cd continúa con un sin fin de metáforas, parábolas fusionadas en la rima, el verso y la hipérbaton que llevan, sobre todo, a reflexionar sobre nuestros miedos, sobrellevarlos y superarlos.
“Construir un fututo/ es cuestión de contribuir/ a que la vida esté llena de dicha. (...) si tropiezo vuelvo a levantarme con más fuerza/ Un nuevo comienzo, sólo pienso/ en que la vida no me venza.”
También la memoria se hace muy presente en temas como Argentina. Ahí nos cuentan la terrible historia de un país azotado por una crisis económica de hace casi diez años atrás. Nos recuerdan, también, gobiernos crueles e inoperantes a lo largo de la política nacional. Tener presente este tipo de canciones es sinónimo de aprender esquivar errores.
Verborragia contundente y certera por parte de los MCs y claridad trémula por el lado de Santos y sus bandejas ofrecen un material de excelente calidad.
No me extiendo más... sigo escuchando este vaivén de ideas e inspiraciones...
Si quierés saber más acá vas encontrar todo lo que necesitas conocer sobre estos artistas. Desde el clip oficial (muy recomendado, muy fuerte), hasta fotografías y fechas de conciertos.
Y si querés conseguir el disco compacto: Musical Uno (Montevideo 54), Gualeguaychú (Entre Ríos). Y pronto a distribuirse en otras partes del país.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Una dosis de Oesterheld


Hace un tiempo, dos años más o menos, hice un ejercicio que consistió en regalarle El Eternauta a mi primo de 13 años.
Todos los viernes, como si fuera a una especie de misa o conspiración, se da una vuelta religiosa por el pequeño estudio que tengo con mi hermano; ahí, además de contarnos sus aventuras y desventuras escolares sobre todo, se pone a husmear en nuestros estantes. Él es un lector neto de historietas, es decir que no lo comprás con nada que no tenga cuadro y diálogos: descree que haya literatura en las líneas vertidas en los globitos o cajas narrativas. Absorbe, entre mucho mate amargo, todo lo que se le cruce por su camino. Y una de las obras que siempre le llamó la atención, fue la del eterno viajero. Cuando la agarró por primera vez, me acuerdo exactamente como si fuera ayer, noté que su sensación frente a una obra había cambiado definitivamente: iba y venía sobra las hojas de una forma escrutadora, filosa. Era la primera vez que veía blanco y negro y encima en el expresionismo de Solano. Me preguntó si se trataba de una historieta de terror, le contesté que no, que era más bien de ciencia ficción, para que luego él, con sus pequeños conceptos sobre las cosas, me diera su última y acertada reflexión: “Parece una mezcla”.
Pasó el tiempo. Y ahora, cada vez que mira una película de extraterrestres que nos invaden, se acuerda de los Ellos; cuando dispara en algún juego de guerra, piensa en la resistencia; si tiene que luchar contra zombies, encuentra a los hombres-robots. Siempre me lo está comentando.
Me gusta soñar con la idea de Oesterheld todavía entre nosotros, en qué hubiera pensado sobre tanto avance tecnológico y de comunicación sobre todo. Sueños: herramienta puestas al servicio del oficio de contar.
Por suerte tenemos el regalo de sus obras y el agradable sentimiento de que, al leer a cada maestro del noveno arte que vino después, su esencia aún nos acompaña.
Héctor Germán Oesterheld. En cualquier parte del universo un homenaje siempre le es merecido.
E.B.
PD: La viñeta que ven arriba es el retazo(cubierto de mucho polvo) de un cómic que hicimos con mi hermano hace cientos de años para la antología de historietas de Gualeguaychú llamada Necrópolis Local. ¿Una invasión? ¿En nuestra ciudad? ¿Un ciudadano común haciendo lucha?...